Maestro Pueblo

Los medios de comunicación privados nacionales y mundiales lo invisibilizaron, lo censuraron con alevosía. Salvo l@s revolucionari@s y amantes de paz, nadie daba crédito a lo que ocurría el domingo 16 de julio en las calles de Venezuela. La derecha tenía semanas anunciando la organización de un plebiscito ilegal, para invocar una falsa legitimidad y así abrir las compuertas definitivas al Golpe de Estado y la intervención extranjera. Quienes se arrogan el 80% de las voluntades en Venezuela, prometían en su írrita consulta 13, 15 millones de votos contra “la dictadura” y la Constituyente. Después de semejante demostración de poderío popular, lo que vendría estaba bien claro en el guión, los días de la Revolución Bolivariana estaban contados, según ellos. El Poder Electoral Venezolano, por su parte, y como tradicionalmente ha hecho, convocó el simulacro electoral, un ensayo para probar la eficiencia y engranaje del sistema electoral, con miras a la elección de la Asamblea Nacional Constituyente del próximo 30 de julio.

El hecho es que ambos procesos se efectuaron simultáneamente el domingo 16. El primero en medio de la más abrumadora ilegalidad, sin registro electoral, sin cómputos, sin totalización, absolutamente inauditable, cuyas actas y cuadernos fueron incinerados para proteger la trampa. El segundo, bajo la normativa legal de uno de los sistemas electorales más seguros y rigurosos del mundo. En todo caso, el plebiscito era una de las cartas definitivas de la contra revolución, apoyado incluso con la presencia en Venezuela de expresidentes latinoamericanos de derecha y apoyos mediáticos mundiales. El segundo, lo indica su nombre, no era más que un simulacro, un ensayo, un acto puntual de pedagogía electoral. Para sorpresa de todos, mientras los puntos de “votación” de la consulta sediciosa estaban ya vacíos a las 4pm, la unidades educativas en las que se desarrolló el Simulacro, tuvieron afluencia de pueblo hasta las 9, 10 de la noche. Para que 15 millones de personas pudieran expresarse en 1.900 puntos de la consulta opositora, las matemáticas indican que debió haber colas hasta la madrugada. No fue así. ¿Qué pasó entonces?

Pasó que el chavismo salió con toda su carga acumulada de dignidad, con todo el dolor generado por los compatriotas quemados, muertos en las guarimbas, incluyendo a los jóvenes que protestaban; con toda la rabia contenida ante la violación continua de sus derechos humanos por parte de las protestas terroristas desde el mes de abril: sus derechos al tránsito, al estudio, al trabajo, a la vida, a la paz, a la igualdad. Salió también para dar un mensaje muy claro: ninguna burguesía con ansias restauradoras nos llevará a una guerra civil, a una confrontación de pueblo contra pueblo, por más que lo hayan intentado, por más que nos hayan provocado en los últimos meses.

EL chavismo salió en Paz. Incluso podemos decir que en el simulacro participaron venezolan@s más allá del chavismo, hombres y mujeres obstinados e indignados ante la violencia generada por la derecha, que se expresaron por la Paz y el Diálogo indispensables. Fue una lección de pueblo, un baño de democracia pura, una señal inexorable del camino a seguir el próximo 30 de julio.

Cuando aún había colas en las escuelas donde se desarrolló el simulacro, voceros de la rancia derecha anunciaban los supuestos resultados de su plebiscito. Sus seguidores no podían creer lo que escuchaban. No fueron 15 millones, ni 12, ni 10, aparentemente fueron 7millones. Pero ni los propios opositores confían en la validez del número que se dio. La burguesía chocó de frente con su propia soberbia. Sin embargo, aunque debilitados, han seguido ejecutando su guión golpista. Paros, trancas, supuestos gobiernos de unidad, nombramientos inválidos de integrantes del poder público…etc…etc…etc.

Por su parte, ese pueblo llano y humilde que pasó horas votando en el simulacro, regresó en paz a sus casas, a sus estudios, trabajos, con su conciencia tranquila y con el alma reconfortada, plena de alegría, Patria, esperanza y voluntad de lucha. Ese Pueblo, que fue apenas una muestra de los millones que saldrán a elegir la opción de la Paz, democracia real y entendimiento el 30 de julio, le dará una lección inolvidable a la burguesía y al mundo entero. Venezolan@s que se han contenido durante meses. Algunos humillados y vejados por las acciones de calle racistas y clasistas de la derecha venezolana. Tod@s indignad@s, impresionad@s ante tanta perversidad y odio.

Es el pueblo trabajador, el Maestro Pueblo, que con su paciencia estratégica, ha asumido la propuesta de Asamblea Nacional Constituyente del Presidente Nicolás Maduro, como la opción por la esperanza, la paz y el futuro. Insistimos. La moraleja es clara, el Pueblo ha hablado: nadie nos llevará a una guerra civil. Nadie tiene ese derecho, ni burguesías nacionales, ni mundiales, ni arbitrarios medios de comunicación, ni torpes jefes políticos del imperio corporativo-guerrerista de turno.

El 30J cada voto será una bofetada contra la burguesía violenta y restauradora, para ponerla en su lugar a punta de pueblo. Cada voto será también un lanzazo soberano y letal contra el imperialismo, para frenar sus ínfulas anexionistas. Cada voto ratificará nuestra independencia y derecho a nuestra autodeterminación. Nada ni nadie detendrá al pueblo. Nadie podrá intimidar al bravío Pueblo de Bolívar y Chávez.

Como diría nuestro prócer José Félix Ribas. “No tenemos opción entre vencer o morir. Necesario es vencer”. ¡Venceremos!


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Espacio y tiempo en Revolución

La Revolución Bolivariana . Aproximación a sus ciclos históricos

Los orígenes de nuestra Revolución son tan remotos, como lo es la invasión  europea del siglo XV en nuestra Abya Yala y las resistencias indígena y afro que la confrontaron y padecieron. Nos definen los proyectos de liberación de Miranda y Bolívar, la lucha encarnizada de Ezequiel Zamora por la justicia social. Sin embargo, para comprender estos últimos años de Revolución Bolivariana, antes y después de alcanzar  el poder político en Venezuela, varias han sido las aproximaciones a una periodización que permita contextualizar, explicar, entender y proyectar este proceso histórico. El Comandante Hugo Chávez ubicó la rebelión popular de febrero y marzo de 1989, como el punto de partida de esta etapa histórica de la Revolución. Tras la victoria popular del 15 de febrero de 2009, el Comandante fue enfático al afirmar que comenzaba ese día, con el horizonte despejado, el 3er Ciclo de la Revolución Bolivariana.

De 10 en 10 años, Chávez partía de 1989 y se proyectaba hasta el 2019. Tres Ciclos

  • 1989 – 1999. Rebeliones populares y militares que le dieron la estocada final al Puntofijiso, a la falsa Democracia Representativa en la peor de sus expresiones: su etapa neoliberal. Años de lucha, resistencia construcción del Proyecto Nacional Simón Bolívar, siembra de conciencias y esperanza, que derivaron en el acceso del Pueblo al poder político, en la derrota de la burguesía oligárquica entreguista que, con escasos paréntesis, gobernó Venezuela a placer desde 1830.
  • 1999 – 2009. El Pueblo en el Poder, el desarrollo concreto de una revolución (y varias revoluciones que la componen) al unísono, desde las bases populares y desde el Estado. Freno en seco a la privatización de la vida a partir de acelerados procesos de democratización  de la sociedad y los derechos sociales fundamentales. Tiempos de férrea resistencia oligárquica en su insistencia restauradora, tiempos de victorias populares, una tras otra. Una Revolución Anti imperialista, que comenzaba a abrazar y a moldear su propio proyecto Socialista, profundamente democrático, soberano e igualitario
  • 2009 – 2019. Década en la que el Comandante apuntaba a acciones determinantes, definitorias. El reto es terminar de diseñar  y poner a andar nuestro proyecto socialista, blindar nuestra independencia, entregarle el poder al pueblo organizado, consolidar un polo de poder anti hegemónico en Nuestra América. Años para alcanzar el punto de no retorno, la irreversibilidad de la Revolución.

Nuestro Comandante ponía su vista y su espíritu en el 2030, año bicentenario de la traición a nuestro Libertador Simón Bolívar, del truncamiento de su proyecto de liberación, unión e igualdad. Para 2030 la Hegemonía socialista, en todas las dimensiones de nuestra sociedad, debía (debe) estar consolidada. En 2030 podremos ofrecerle como homenaje al Libertador su proyecto integral ya consolidado, con su sistema de gobierno que le brindará a su Pueblo la mayor suma de felicidad posible.

Por su parte, Presidente Nicolás Maduro ha sistematizado propuestas de periodización, tanto de la Revolución Bolivariana desde sus orígenes, como de los años que hemos permanecido en el poder político nacional. El 02 de febrero de 2014, al cumplirse 15 años de Gobierno, y a menos de un año de la partida física del líder fundamental de la Revolución, el Presidente Maduro disertó sobre este proceso en los siguientes periodos:

  • 27F 1989 a 4F1992. De la Rebelión Popular, a la Rebelión Militar de 1992. Ambos eventos anti neoliberales se entrecruzan y sintetizan en la figura, la voz y la acción de Hugo Chávez. Comienza la conformación  de una Revolución Cívico Militar. Las mayorías, huérfanas y adormecidas hasta entonces, se incorporan con fervor en un proyecto nacional, del que se sienten protagonistas.
  • Del 4F1992 al 06D1998 La resistencia popular, al neoliberalismo, el colapso del Punto Fijismo y el surgimiento de la Alternativa Bolivariana por la vía electoral, bajo el fuerte liderazgo de Hugo Chávez y la propuesta constituyente de refundación integral de la República, construcción de la verdadera Democracia y rechazo al capitalismo neoliberal.
  • 06D 1998 al 30 de Julio 2000. La Revolución Constituyente, la insurgencia de la Nueva República, el renacimiento de la esperanza nacional. Una Revolución en Paz. Nace la V República. Se retoma por fin el proyecto del Libertador. Las mayorías se hacen gobierno, se dan una Constitución justa y liberadora, que abrirá las puertas a ese “destno mejor” al que se refirió Hugo Chávez durante la Rebelión Militar de 1992.
  • Julio 2000 al 13 de Abril del 2002 . La reacción oligárquica. La Revolución toca directamente los intereses más significativos de la burguesía nacional. La respuesta reaccionaria se expresa en la economía, la política, los medios de comunicación y los vestigios anquilosados de las antiguas Fuerzas Armadas. Arranca el Golpe de Estado Continuado (aún en proceso hoy). El Pueblo y la Fuerza Armada superan las más duras pruebas. La burguesía se concentra en la preservación sus privilegios a través del control de la renta petrolera.
  • 2002 – 15 de Agosto de 2004. Recuperada la riqueza nacional de la renta del petróleo, la Revolución comienza darle respuestas fundamentales y estructurales al pueblo a través de las Misiones Sociales. Hugo Chávez declara el carácter Antiimperialista de la Revolución Bolivariana e impulsa un giro nuestro-americanista en la región, ante las pretensiones imperiales neoanexionistas. La burguesía termina reconociendo formalmente la nueva Constitución (a conveniencia) para invocar el Referendo Revocatorio. El Pueblo y su Comandante aceptan el reto que se expresará en la más importante victoria popular electoral, cuya onda expansiva facilitará la consolidación de la Revolución en los años por venir.
  • 15 de Agosto 2004 al 05 de Marzo 2013. La Revolución, ya Antiimperialista, se asume Socialista. A partir del Proyecto Nacional Simón Bolívar, nace el Socialismo Bolivariano del Siglo XXI. El Pueblo se organiza en Consejos Comunales, Comunas y otras expresiones del movimiento popular. El Comandante comienza a entregarle el poder directamente a ese pueblo organizado. Las Misiones Sociales se expanden, surgen las Grandes Misiones. El ALBA, la UNASUR y la CELAC surgen con un fuerte influjo Bolivariano, contra hegemónico, como aportes al necesario mundo multipolar. Chávez se hace líder mundial, reconocido como redentor de los desposeídos y enemigo de los poderes capitalistas e imperialistas. La contrarrevolución (externa-interna) persiste en la conspiración permanente, pero se estrella sistemáticamente contra la moral y el Poder Popular. Inesperadamente el Comandante Chávez enferma, enfrenta las dificultades, es reelecto, se dispone a llevar la Revolución a una nueva etapa, radical, definitiva, pero fallece en plena batalla en Marzo 2013.
  • 05 de Marzo 2013, en adelante. La Revolución continúa a pesar de la ausencia de su Líder fundamental. Chávez no sólo nos deja el Proyecto fundamental cuyo desarrollo nos guía rumbo al socialismo (El Plan de la Patria), sino que deposita en Nicolás Maduro la fuerza y respaldo popular del Chavismo. Los enemigos de la Revolución consideran que las condiciones son inmejorables para erradicarla por completo. Ensayan con una terrible Guerra Económica, con violencia política de calle, con campañas nacionales y mundiales de desprestigio del liderazgo y la gestión revolucionaria. El Presidente Maduro cohesiona las fuerzas populares, expande la inversión social a pesar de los ataques a la economía y la guerra contra los precios del petróleo. En una acción imperialista sin precedentes, Washington declara a Venezuela como amenaza a su seguridad nacional. La derecha se hace de la mayoría en la Asamblea Nacional, a partir de estrategias electorales de guerra. El sistema constitucional institucional se activa para repeler el intento de restauración oligárquico, a través del control  de un poder público por parte de la burguesía. El pueblo se organiza en los CLAP, comenzamos a territorializar las Misiones y Grandes Misiones, se crea el Congreso de la Patria para consolidar la unidad y aportar al Gobierno Popular.

El pasado 02 de febrero, al cumplirse los 18 años de Gobierno Bolivariano, el Presidente Maduro reconceptualiza las etapas de la Revolución en el poder político, destacando el carácter fundamental en cada una de las fases que identifica:

1ra. 1999-2001.  Convocatoria y Activación del Poder Popular Constituyente.  Se trata del Proceso Fundacional Constituyente, aún en marcha. Dinámica constituyente que no empieza y termina con la nueva Constitución y las leyes que la desarrollan. A partir del poder originario del Pueblo, nos damos una Carta Magna que abre los caminos para recuperar nuestra independencia, nuestra dignidad y sienta las bases para refundar la República y construir el Estado Social, pre y pro socialista.

2da. 2001-2003. Arranque de la Arremetida Imperial Oligárquica. La burguesía reacciona y comienza el Golpe Oligárquico. Se aprueban  Leyes para que el Pueblo recupere su derecho a la tierra, a la vida, a la paz y la dignidad. Golpes de Estado, sabotaje petrolero. El pueblo le arrebata la renta petrolera en origen a la burguesía (PDVSA).

3ra. 2003-2004. Etapa de Profundización, Avance y Ofensiva de la Revolución Social. Nacen las Misiones Sociales. Alfabetización, Salud, Inclusión Educativa, Alimentación. Todo un sistema de protección social y garantía de nuestros derechos sociaes. La riqueza nacional a partir de la renta petrolera es invertida por primera vez en la historia en respuestas concretas para las grandes necesidades del Pueblo.  A partir de esta Ofensiva Social, comienza a preconfigurarse el Modelo Social de la Revolución, el Estado Social de las Misiones.

4rta. 2004 -2005. Carácter Antiimperialista de la Revolución Bolivariana. El 29 de febrero de 2004 el Comandante Chávez declara nuestra Revolución como Antiimperialista. Se confirma la participación abierta de los gobiernos de EEUU en cada etapa de la conspiración oligárquica. La oposición al ALCA y a la política de generación de Guerras por Recursos Naturales en el mundo, define la esencia contra-imperialista de una Revolución verdaderamente Bolivariana. La profundización de nuestra Independencia y el ejercicio de un Nuevo y Justo Antiimperialismo, serán expresión y acción constante de nuestro proceso.

5ta. 2005 en adelante. El gran desafío: El Socialismo Bolivariano del Siglo XXI. Entre diciembre de 2004 y enero de 2005, después de la gran victoria popular de agosto, Hugo Chávez concluye que la superación del capitalismo no admitía terceras vías y que se hacía indispensable arropar y desarrollar una alternativa Socialista, democrática y antiiperialista. El Comandante recrea, refresca y actualiza en varias dimensiones  el Socialismo para un nuevo siglo y su contexto:

  • El Socialismo en lo ético, espiritual: Los valores humanistas, las relaciones humanas solidarias y cooperativas de la sociedad en la que han de surgir la mujer nueva y el hombre nuevo.
  • El Socialismo en lo Político: La Democracia Participativa, Protagónica, Directa. El fin del gobierno de las élites. “El Pueblo que Puede”, con el Poder que le pertenece.
  • El Socialismo en lo Social: La lucha contra la exclusión y la pobreza. Las Misiones y Grandes Misiones como instrumentos del Pueblo superar la pobreza y satisfacer sus necesidades materiales, intelectuales y espirituales.
  • Socialismo en lo Económico: La superación del rentismo petrolero y la generación de un modelo productivo, endógeno y soberano. Las nuevas relaciones de producción, las diferentes clases de propiedad social. La lógica del capital y su acumulación, debe ser sustituida por la del proceso social del trabajo, la producción y la satisfacción de las necesidades del Pueblo. Las fuerzas creativas y productivas deben desatarse para cambiar estructuralmente el modelo.
  • Socialismo en lo Territorial: Para el Presidente Maduro, esta dimensión es el más importante aporte del Comandante Chávez al nuevo socialismo. La tomó de la noción de Toparquía desarrollada por el Maestro Simón Rodriguez. Es en el territorio, donde se sintetizan todas las expresiones del socialismo. En la Comuna, en los urbanismos, en el Barrio,  allí debe desarrollar el Pueblo organizado, el Poder Popular, el socialismo en todas sus dimensiones. Hoy, inspirados las “pedagogía para la organización” de Hugo Chávez, desde los Consejos Comunales, hasta los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), son espacios geohumanos para la construcción integral del Socialismo en lo concreto.

Esta 5ta etapa sigue su curso, está abierta. Los últimos años hemos enfrentado la más poderosa arremetida oligárquica imperialista. El Plan de la Patria es su instrumento fundamental. Nos recuerda el Presidente Maduro, que se trata del Legado Político, Teórico y Programático del Comandante Chávez. De este Plan Matriz se derivan la Agenda Económica Bolivariana con sus Motores, la Agenda de la Felicidad Social, con las Misiones, y los esfuerzos concretos de territorialización verdadera del socialismo. Son instrumentos fundamentales del Pueblo, para seguir avanzando en la transición definitiva. Instrumentos que deben cambiar la forma de gobernar, deben sembrar las políticas y la acción de gobierno “en las catacumbas”, en lo más profundo de nuestras comunidades.

Este 27 de febrero se cumplen apenas 28 años del arranque popular de nuestra Revolución. Cada paso dado, cada terreno ganado, cada victoria, cada logro, han ocurrido en medio de turbulencias, tormentas y huracanes. La fuerza inercial oligárquica restauradora no ha dado tregua. Conflictos dialéctico con impactos y secuelas en tiempo real. Pero, como dice Trotsky, el látigo de la contrarevolución es necesario para avanzar. La contrarrevolución venezolana persiste en la restauración del proyecto neoliberal. No logran asimilar que es imposible desplazar del poder político al Pueblo que se hizo Gobierno en 1999. Desde sus reductos de poder económico-financiero y mediático, tropezarán una y otra vez contra la historia misma.

El 02 de febrero pasado, el Presidente Maduro nos llamó a no retroceder nunca. Jamás ceder ante la adversidad. A contener, enfrentar y superar las agresiones, amenazas y dificultades, por el único camino posible: hacer la verdadera Revolución Socialista. Única vía para garantizar nuestra independencia total, garantizar nuestros derechos sociales y asegurar la existencia misma de la República y de la Patria. Por más resistencias que opongan, por más recursos que inviertan, la Revolución Bolivariana está en marcha indetenible. Nuestro desafío principal es seguir desarrollándola por vías pacíficas. Pero en cualquier circunstancia y por cualquier vía, nuestro destino está escrito, es inexorable: en Revolución permanente, el Socialismo Bolivariano y Chavista del Siglo XXI.